DESPUÉS DEL DONSAL, ANTES DEL PRÓXIMO INCENDIO

DESPUÉS DEL DONSAL, ANTES DEL PRÓXIMO INCENDIO

Antes de la ceniza hubo indicios: territorio, deber público y verdad verificable

La acogida inicial del comentario editorial de CyN en Facebook —con más de mil visualizaciones, mayoría de no seguidores y entrada principal por sugerencias en el último corte aportado— confirma que la prevención de incendios, el cuidado del rural y la rendición pública de cuentas no son asuntos secundarios. Son una preocupación social real cuando se explican desde el territorio y no desde la consigna.

La Asociación Castaño y Nogal (CyN) publica esta reflexión desde la experiencia acumulada en la cuenca y ruta Quintá-Río Donsal, PR-G 159, reconocida como Sendero Azul 2026. El punto de partida es tan sencillo como incómodo: antes del incendio ya existía un territorio; antes de la emergencia ya existía una obligación; antes de la ceniza hubo indicios suficientes para actuar. No se trata de mirar el fuego cuando ya es noticia, sino de comprobar qué se hizo —y qué no se hizo— cuando todavía había tiempo de prevenir.

Galicia, Lugo y la cuenca del Donsal no viven fuera del Derecho. Forman parte de la Unión Europea, de la Constitución, del Estatuto de Galicia y de un amplio marco ambiental, presupuestario, de transparencia y de función pública. El problema, por tanto, no es la ausencia de normas, planes o boletines. El problema está en la ruptura entre el papel y el suelo: entre lo aprobado y lo ejecutado, entre lo presupuestado y lo verificable, entre la promesa institucional y el resultado visible en el monte.

La prevención no se acredita con anuncios, comparecencias o dispositivos recién aseados para la temporada de riesgo. Se acredita antes del humo: en hectáreas realmente limpias, accesos practicables, puntos de agua operativos, discontinuidades vegetales, especies adecuadas, aldeas defendibles, control del gasto y evaluación pública. Donde esa cadena falla, el incendio no solo quema bosque: revela una arquitectura de omisiones, inercias y responsabilidades que la sociedad civil tiene derecho a conocer.

Antes del humo ya existía una obligación: la prevención empieza en el territorio, en los recursos, en el trabajo preventivo y en el control real.

CyN no contrapone cultura popular y monte, ni vida rural y celebración. Reclama ordenar prioridades cuando el dinero público financia con rapidez lo efímero y se eterniza lo que exige mantenimiento, continuidad y vigilancia. Una fiesta termina al amanecer; un bosque quemado puede tardar décadas, incluso siglos, en recuperar lo que fue. El paisaje común, el agua, el suelo, los caminos, los soutos, las riberas, las aldeas y los entornos Red Natura 2000 no se sostienen con titulares: se sostienen con trabajo real y control público.

Frente a esa fractura, el Donsal es una prueba civil. Durante más de dieciséis años, una asociación sin fin de lucro, con medios limitados, voluntariado internacional y cooperación institucional, ha sostenido una infraestructura ambiental, cultural y social. Lo pequeño, cuando es constante, puede ser grande. Por eso el ejemplo exportable del Donsal interpela: si la sociedad civil puede cuidar una cuenca con continuidad, las administraciones no pueden esconderse tras boletines, competencias cruzadas o excusas.

Ourense 2025: cuando la prevención no llega al suelo, el daño deja de ser una estadística y se convierte en paisaje común arrasado.

El interés registrado en Facebook muestra que este enfoque llega más allá del círculo habitual de seguidores. No por estridencia, sino porque une paisaje, verdad verificable y responsabilidad pública. El musgo, el liquen y el agua no hacen propaganda: registran continuidad, humedad y vida. También la democracia necesita esa continuidad: información veraz, trazabilidad, responsables y consecuencias antes del próximo incendio.

Fuentes de contexto: datos de difusión de la página de Facebook de CyN aportados por su editor; proyecto PR-G 159 y datos CyN; ADEAC; FGM; EUR-Lex/DOUE; BOE; diarios oficiales autonómicos; boletines provinciales e insulares; Constitución Española, arts. 20 y 103; Ley 19/2013; MITECO; PLADIGA; EFFIS/Copernicus; INE; IGE.

Del boletín al monte: el problema no es la falta de papel, sino la ruptura entre lo aprobado, lo ejecutado y lo comprobable en el territorio.